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La devolución de resultados en el apartado de impacto de tu proyecto

Cómo redactar la devolución como impacto verificable en una memoria o una convocatoria, con indicadores que se pueden medir y evidencias que se pueden adjuntar.

Por Ángel Zamora Martínez, doctor en Psicología

El apartado de impacto es el que más se escribe a última hora y el que peor se defiende. Suele acabar lleno de intenciones —«se contribuirá a mejorar la calidad de vida de…»— porque el impacto real todavía no ha ocurrido cuando hay que redactarlo.

La devolución de resultados es una de las pocas cosas que puedes poner ahí que ya ha ocurrido, es verificable y se puede adjuntar. Eso la convierte en un activo desaprovechado.

Por qué encaja donde encaja

Las convocatorias actuales piden impacto en varios frentes, y la devolución toca tres a la vez.

Ciencia abierta e implicación ciudadana. Los programas europeos y nacionales llevan años pidiendo que la investigación devuelva algo a la sociedad y a quienes participan. Una devolución individual es la forma más concreta y menos discutible de acreditarlo.

Transferencia. No toda transferencia es una patente. Un material comprensible entregado a personas concretas, con un procedimiento reproducible detrás, es transferencia de conocimiento en sentido estricto.

Cumplimiento normativo. En investigación clínica, el Reglamento (UE) 536/2014 ya obliga a comunicar resultados en lenguaje comprensible, y el NIH avanza en la misma dirección. Poder decir que lo cumples, y cómo, resta un riesgo del proyecto.

Qué escribir, con precisión

El error habitual es redactarlo como intención. Escríbelo como procedimiento y como resultado.

Flojo:

Se informará a los participantes de los resultados obtenidos en el estudio.

Sólido:

Se elaboró y entregó una devolución individual de resultados a las 480 personas participantes, en formato accesible y no técnico, revisada por el Comité de Ética (ref. XX-2025-118). El material incluye la trayectoria individual de cada participante en las tres oleadas, su posición relativa respecto al grupo y la derivación a los recursos de apoyo institucionales. Se entregó un total de 480 informes individuales y un informe agregado al equipo, en el mes X, antes de la publicación de los resultados principales.

La diferencia no es de estilo: la segunda versión contiene cifras, fecha, referencia del comité y un entregable que puedes adjuntar.

Indicadores que puedes medir de verdad

Si la convocatoria pide indicadores, estos son defendibles y no requieren montar nada extraordinario:

Indicador Cómo se obtiene
Nº de personas que reciben devolución individual Recuento del lote entregado
Porcentaje sobre el total de participantes Lote entregado / muestra final
Nº de perfiles de lector distintos atendidos Nº de plantillas producidas
Plazo entre cierre de datos y entrega Dos fechas
Tasa de apertura o descarga, si la entrega es por enlace Registro del sistema de envío
Retención en la oleada siguiente Comparable entre oleadas
Solicitudes de no recibir el informe Registro del consentimiento

Ese último es más útil de lo que parece: acredita que ofreciste el derecho a no saber, que es justo lo que un evaluador con criterio ético va a buscar.

Sobre la retención, un aviso: hay evidencia de que la retroalimentación personalizada mejora la participación, pero los efectos son moderados y dependen mucho del contexto. No prometas un porcentaje concreto en una memoria. Preséntalo como dato observado en tu estudio, no como efecto esperado. Lo desarrollo en devolución de resultados y retención en estudios longitudinales.

Qué adjuntar como evidencia

Aquí está la ventaja competitiva de este apartado frente a casi cualquier otro: tienes objetos físicos que enseñar.

  • Un informe de ejemplo completo, con datos ficticios o de un caso ilustrativo, listo para anexar.
  • El plan de devolución aprobado por el comité, con su número de referencia.
  • El texto de la hoja de información donde se comprometía la devolución.
  • Capturas o registro de la entrega: fechas, número de envíos.
  • El informe agregado entregado al equipo, si lo hubo.

Un evaluador que abre un anexo y ve un documento cuidado hecho para una persona real se forma una opinión del proyecto entero en diez segundos. Es de las pocas ocasiones en las que el diseño de un material influye directamente en una evaluación.

Presupuéstalo como partida, no como buena voluntad

Si la devolución aparece en el apartado de impacto pero no en el económico, el evaluador lo nota, y con razón: significa que probablemente no ocurrirá.

Encaja en difusión y transferencia, o en servicios externos según la convocatoria. Los rangos para cuantificarlo están en cuánto cuesta hacer informes de devolución.

Y tiene una ventaja al justificar: es un gasto con entregable tangible, fecha y destinatarios contables. Bastante más cómodo de justificar que muchas partidas de difusión.

Si el proyecto ya terminó

Se puede hacer igualmente, y en algunos casos conviene: una devolución tardía sigue siendo mejor que ninguna, sirve para la memoria final y te deja el material preparado para la siguiente convocatoria con el mismo grupo.

Lo que no se puede es prometerla en el consentimiento y no hacerla. Eso sí aparece —y pesa— cuando vuelves a pedir a las mismas personas que participen.

El marco general está en la guía sobre cómo devolver los resultados de un estudio a los participantes.

¿Y cómo se vería con tus datos?

El Prototipo responde exactamente eso: un informe real, con tu estudio y tu marca, en una semana.